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1 · Diafragmáticos en sedestación
Sentados en una silla con los pies apoyados en el suelo y la espalda pegada al respaldo de la silla. Colocamos ambas manos sobre el abdomen. Tomamos aire lentamente por la nariz al mismo tiempo que sacamos el abdomen. Posteriormente expulsamos lentamente el aire por la boca con los labios fruncidos mientras el abdomen vuelve a su posición inicial. Las manos nos ayudan a percibir mejor el movimiento abdominal.

2 · Respiración abdómino-diafragmática tumbado boca arriba
Estando tumbados boca arriba y con nuestras manos sobre nuestro ombligo sin realizar presión. Tomamos aire por la nariz lentamente, llevamos el aire hacia el estómago con lo que ésta se hincha, y soltamos lentamente por la boca, descendiendo el abdomen al salir el aire.

3 · Respiración torácica con elevación de miembros superiores
Tumbados boca arriba con las piernas flexionadas y los pies apoyados. Los brazos descansan a los lados del cuerpo. Tomamos aire lentamente por la nariz al mismo tiempo que elevamos los brazos lo que podamos. Posteriormente expulsamos lentamente el aire por la boca con los labios fruncidos mientras descienden los brazos volviendo a la posición inicial.

4 · Respiración torácica tumbado sobre el lado derecho con elevación de miembro superior
Tumbados sobre el lado derecho, con las piernas flexionadas y el brazo izquierdo a lo largo del cuerpo. Tomamos aire lentamente por la nariz al mismo tiempo que elevamos el brazo izquierdo lo que podamos. Posteriormente expulsamos lentamente el aire por la boca, con los labios fruncidos mientras el brazo izquierdo vuelve a la posición inicial.

5 · Espiración lenta con boca abierta tumbados sobre lado derecho
Tumbados sobre el lado derecho, con las piernas flexionadas y el brazo izquierdo a lo largo del cuerpo. Tomamos aire lentamente por la nariz. Posteriormente expulsamos lentamente el aire por la boca manteniendo ésta abierta como si quisiéramos empañar un cristal. Deberemos expulsar todo el aire que tengamos dentro.

6 · Respiración torácica tumbado sobre el lado izquierdo con elevación de miembro superior
Tumbados sobre el lado izquierdo, con las piernas flexionadas y el brazo derecho a lo largo del cuerpo. Tomamos aire lentamente por la nariz al mismo tiempo que elevamos el brazo derecho lo que podamos. Posteriormente expulsamos lentamente el aire por la boca, con los labios fruncidos mientras el brazo derecho vuelve a la posición inicial.

7 · Espiración lenta con boca abierta tumbados sobre lado izquierdo
Tumbados sobre el lado izquierdo, con las piernas flexionadas y el brazo derecho a lo largo del cuerpo. Tomamos aire lentamente por la nariz. Posteriormente expulsamos lentamente el aire por la boca manteniendo ésta abierta como si quisiéramos empañar un cristal. Deberemos expulsar todo el aire que tengamos dentro.

8 · Espiración forzada
En posición sentada nos abrazamos fuertemente para proteger la cicatriz. Tomamos aire por la nariz y expulsamos el aire por la boca manteniendo esta abierta y a una velocidad media, como si quisiéramos empañar un cristal. Deberemos expulsar todo el aire que tengamos dentro.

9 · Tos productiva sentado con protección de la cicatriz
En posición sentada nos abrazamos fuertemente para proteger la cicatriz. Tomamos aire por la nariz y expulsamos el aire violentamente con la boca abierta hasta vaciarnos completamente.

10 · Inspirómetro incentivado
Sentados en una silla cómoda y con la espalda apoyada en el respaldo, tomanos el inspirómetro con una mano, mientras la otra la colocamos en el abdomen. Soltamos lentamente todo el aire y cuando ya no queda más aire en el interior de los pulmones, aplicamos los labios en la boquilla del inspirómetro y manteniéndolo vertical y a la altura de la boca, tomamos aire por la boca muy lentamente, llevando y manteniendo el indicador cuadrado hasta media altura. Seguimos tomando aire por la boca lentamente durante todo el tiempo que podamos.
Podemos repetir este ejercicio 4 veces seguidas, no es recomendable hacerlo más hasta pasados unos minutos, pues podríamos marearnos; no siendo esto nada preocupante ni peligroso, sino que es un efecto fisiológico normal frente a una hiperventilación.


